Miranda se había quedado callada, con la mirada fija en Luis Fernando. La tensión en la oficina era evidente, y Mercedes observaba la situación con una mezcla de curiosidad y preocupación, sin imaginarse el porqué de la reacción de su nueva asistente.
Luis Fernando, por su parte, sonreía mientras mantenía su mano extendida, esperando que Miranda correspondiera su saludo. Sin embargo, ella parecía estar en un estado de shock. En un primer momento, le había parecido un hombre guapísimo, pero ahor