Burgos siguió a Luis Fernando, quien caminaba de forma acelerada por el pasillo del hospital. No entendía el porqué había tomado esa actitud tan repentina después de haber intercedido para que lo dejaran ver a Valentina..
—¿Pero a dónde vas con tanta prisa, Luis Fernando? —le preguntó, tratando de mantener la calma—. Después de que logré que la visitadora social te dejara ver a Valentina, decides irte de esa forma. ¿No te das cuenta de que si quieres adoptarla, tienes que demostrar interés?
Lu