Laura miraba a Daniel con nerviosismo, sintiéndose alterada. Había salido de la fiesta y no quería causar sospechas, especialmente en Luis Fernando.
—Por favor, Daniel, estás a tiempo de retractarte. Mejor podemos vernos después en tu estudio, y te prometo que arreglaremos esto de la mejor forma —sugirió Laura, intentando mantener la calma.
—No, ternura, quiero aprovechar este momento —respondió Daniel con determinación—. Me excita mucho pensar que hoy será tu noche de bodas con Luis Fernando,