Grecia amaba a tanto a Luis Fernando, que la sola idea de que otra mujer apareciera en su vida, la tenia atormentada. Además, acababa de dar a luz, y estaba un poco pasada de peso, se sentía un poco descuidada con su figura, lo que la hacía sentirse un poco más insegura. Y se imaginaba cualquier cantidad de situaciones que implicaban a Luis Fernando con otra mujer. Los celos la tenían desesperada y especialmente el misterioso socio que él decía tener.
—Calma, Grecia, no te pongas así —le decí