Había amanecido un nuevo día. El sol se coló por la ventana y Grecia despertó, abriendo los ojos y mirando hacia el otro lado de la cama, donde Guillermo dormía plácidamente. En ese momento, comenzaba para ella una nueva etapa en su vida, una en la que había decidido dejar atrás a Luis Fernando. La sensación que experimentó fue diferente a la de ocasiones anteriores; en Guillermo veía al hombre que realmente merecía tener a su lado y al que quería, aunque aún no se daba cuenta de que había come