Guillermo llegó a la sala de estar, enseguida se acercó a Grecia, ella se encontraba aun aturdida con la videollamada. Tenía sentimientos encontrados, pero de lo que sí estaba segura, era de sus deseos de venganza. De alguna forma estaba agradecida con Mercedes, por haberle contado el bochornoso incidente entre Luis Fernando y su asistente. Eso motivó a Grecia a sentirse fuerte y decidida ante las responsabilidades que le esperaban a su regreso a Nueva York.
—¿Qué te pasa, bonita? —preguntó G