Joaquín tomó la almohada, su rostro cambió a una mirada defensiva.
—¿Quieres matarme?
Por un segundo sus miradas conectaron, casi como si se estuviese escudriñando.
Ella negó, moviendo su cabeza de un lado a otro.
—Quería acomodar tu cabeza, parecías incómodo…
Solo un segundo, Joaquín volvió a la realidad, Diana solía hacer eso cuando llegaron a dormir juntos, èl sonriò.
—Yo, lo siento, no sé qué pensé.
Ella acomodó la almohada en su cabeza.
—Lo siento, mis palabras son agresivas, no sé qué suce