Aimé corría desesperada por la oscura calle, el peso de su hijo en brazos era lo único que la mantenía centrada en medio de la tormenta emocional que la envolvía.
Cada paso era un eco de miedo.
¿Qué pasaría si me alcanza?
La pregunta resonaba en su mente, una y otra vez, como un susurro peligroso. La angustia la envolvía, haciéndole difícil respirar, y su corazón latía con furia, como si quisiera escapar de su pecho.
¿Qué sucedería con Marcus si me atrapan? El pensamiento de perder a su bebé la