Margot corrió sin dirección, no conocía ese lugar, se sentía perdida.
Miró, a todos lados, solo vio un bosque a unos metros, corrió hasta ahí.
¿Dónde estaba? ¿Era ese lugar el fin del mundo?
Ahora ya nada le sorprendía, estaba convencida de que Rodolfo era capaz de lo que sea para lastimarla.
Se adentró en el bosque, y escuchó sus gritos, muy cerca de ella.
Se ocultó detrás de un árbol.
Esperaba que el hombre se cansará de una vez y por todas y por fin escapar, pero no fue así.
Rodolfo no se ca