Cap. 13 Karma en el club.
Redsy, algo molesto, se dirigió a la entrada. Al salir, vio a cinco hombres sometidos contra el suelo por cinco guardias de seguridad. Detrás de ellos, un auto permanecía encendido con las luces prendidas.
Uno de los hombres, al ver a Redsy, gritó:
—¿Y por qué él está ahí?
Una de las guardias, visiblemente irritada, respondió:
—Él es el nuevo dueño de este lugar.
Redsy, cansado, suspiró.
—Ya libérenlos.
Las guardias obedecieron. Uno de los hombres, aún molesto, dijo:
—Vamos, déjanos entrar. Noso