Marta salió de la estancia, rumbo a la enteada principal. María fue tras ella.
—Señorita. —murmuró.
La rubia se detuvo volviéndose lentamente hacia ella.
—¿Qué sucede María?
—Disculpe, es que quería saber si volverá temprano. Necesito ir a la farmacia y comprar algunos medicamentos que requiere mi hermana.
—No sé si regrese temprano. Pero puedes ir sin problema. Lo único que quiero estar lejos de él. —dijo con pesar.
—Lo imaginé. Hace un momento oí como la señora Laura, le mencionaba cosas