El sol de la mañana se colaba por las persianas del pequeño departamento que Catalina había llamado hogar durante los últimos años de su vida. El hogar que había compartido con su madre, ahora pasaba a formar parte de su pasado. Las cajas de cartón apiladas en la sala eran la clara señal de un nuevo comienzo. Catalina con una pequeña sonrisa en el rostro ajustó la cinta de la última caja marcada como "LIBROS — FRÁGIL" y se secó el sudor de la frente con el antebrazo.
—¿Seguro que no quieres l