Ocho años después
El jardín de la mansión Blackwood estaba lleno de vida.
Cuatro niños corrían entre los árboles: Alexander (13 años) lideraba el grupo con su balón, Mateo (10) intentaba quitárselo, Sofía (9) leía en voz alta un cuento a la pequeña Emma (6), que la escuchaba con los ojos muy abiertos. En el centro del césped, una niña de dos años, Valentina, daba sus primeros pasos tambaleantes mientras reía.
Isabella observaba la escena desde la terraza, con una mano apoyada en su vientre lige