El mundo tiene una forma extraña de procesar la tragedia de los poderosos. Para el público, la muerte de Elisa Vance y su hijo Thiago fue el fin de una era de glamour y romance. Para Dante Soler, fue el inicio de un laberinto de espejos donde cada salida lo conducía de regreso a su propia miseria. Pero para Elisa, ahora oculta bajo el nombre de Clara Thorne en un pequeño pueblo de la costa de Bretaña, era el primer día de una vida sin cadenas.
El refugio del fantasma
La casa en Bretaña era de p