Eva
Subimos las escaleras en silencio.
Andrew va detrás de mí, un paso más lento de lo normal, como si no supiera si de verdad debería estar aquí. Yo tampoco lo sé. Solo caminé, abrí la puerta del edificio, le hice una seña para que me siguiera… y ahora estamos aquí.
En mi mundo.
Cuando abro la puerta del apartamento, Rubi está en la sala, sentada en el sofá con una manta sobre los hombros y una taza entre las manos. Levanta la vista y se queda congelada al verlo.
—¿Andrew? —dice, sorp