Andrew
Siempre pensé que la semana antes de mi boda iba a sentirse como un logro.
Como si todo el camino, todas las decisiones, todas las expectativas de mi familia, por fin encajaran en algo claro: estabilidad. Futuro. Orden.
Pero no.
Se siente como estar atrapado en una habitación que se hace más pequeña cada día.
Estoy sentado en la mesa del comedor de la casa de Hellen, con su madre frente a mí y la mía a mi derecha. Ambas hablan sin parar sobre flores, invitados, menús, detalles que se sup