No tengo tiempo de reaccionar.
Lucas se aparta de mí y lo mira fijo, su mano aún está en mi hombro, no quiero ver qué clase de expresión está haciendo Andrew, casi me beso con Lucas y él es testigo.
Esto definitivamente va a causar problemas pero el realmente no tendría ningún derecho a enojarse.
.
—Ven conmigo —dice, y antes de que pueda responder, me toma del brazo.
No es brusco, pero tampoco me da opción.
—Andrew, espera... —intento decir.
No me escucha.
Me levanta prácticamente de la silla y me arrastra hacia afuera. Varias miradas se clavan en nosotros mientras cruzamos la oficina. Siento el corazón golpeándome el pecho, no por miedo, sino por la velocidad con la que todo está pasando.
—¿A dónde me llevas? —pregunto.
No responde.
Solo camina.
—¡Andrew! —escucho la voz de Lucas detrás—. ¿Qué estás haciendo?
Andrew no se detiene.
Lucas nos sigue.
Llegamos al ascensor. Andrew aprieta el botón con fuerza. Cuando se abren las puertas, entramos los tres. El silencio es pesado.
Nadie d