El lunes llega con un nudo en el estómago.
Todavía tengo la sensación de la cita con Lucas rondándome la cabeza. Fue buena, tranquila, de esas que deberían dejarte sonriendo al día siguiente. Y, sin embargo, aquí estoy, caminando hacia la oficina con la misma mezcla de nervios y cansancio de siempre.
Entro temprano, como de costumbre. Me siento en mi puesto, reviso correos, organizo algunas carpetas. Intento concentrarme.
No lo logro.
Sé que Andrew está en el edificio. Lo sé sin verlo. Es una s