El viernes llega más rápido de lo que esperaba.
Durante toda la semana estuve tan ocupada con el trabajo y con los mensajes de la marca que casi olvido que había aceptado salir con Lucas. No porque no me importara, sino porque mi cabeza estaba en demasiados lugares al mismo tiempo. Andrew, la oportunidad que se abría frente a mí, la sensación de que todo estaba avanzando más rápido de lo que podía controlar.
Cuando por fin llego a casa esa tarde, Rubi ya me está esperando sentada en la cama, co