Enviar el video fue fácil.
Lo difícil vino después.
Apenas el archivo salió de mi bandeja de entrada, me quedé sentada en la cama, mirando la pantalla del teléfono como si fuera a explotar en cualquier momento.
No lo hace.
Obvio.
Pero mi estómago sí.
Cierro la laptop con fuerza, me dejo caer hacia atrás y llevo un brazo sobre mis ojos.
No sé si hice lo correcto.
La habitación está en silencio.
Demasiado silencio para una noche como esta.
Me giro hacia un lado.
No dormí bien anoche, por razones