Andrew
No recuerdo la última vez que una tarde fue simplemente una tarde.
Sin abogados.
Sin titulares.
Sin amenazas.
Eva abrió la puerta con el cabello suelto y un suéter amplio que le caía por un hombro. No estaba maquillada. No estaba preparada para cámaras. Estaba… tranquila.
Eso fue lo primero que me desarmó.
—Pensé que cancelarías —dijo, dejando espacio para que entrara.
—Pensé que también —respondí.
Pero no lo hice.
El apartamento olía a café recién hecho y algo dulce que no supe identif