Rubi
Llegué a casa casi a medianoche, tarareando una canción que ni siquiera sabía completa. Había sido un día largo, raro, pero no terrible. Abrí la puerta intentando no hacer ruido, porque cuando Eva está estresada duerme ligero y no quería despertarla.
Dejé mis zapatillas junto a la entrada y caminé directo a la cocina a buscar agua.
Y entonces escuché pasos.
Levanté la mirada.
Andrew salió del pasillo que lleva a las habitaciones.
Sin camisa. Despeinado. Con el pantalón apenas abrochado y e