Mundo ficciónIniciar sesiónAres, un hombre que fue traicionado por la mujer que ama un día antes de su boda. Decide huir de la humillación que sufrió en su país natal, Grecia. Después de varios años entregado a su profesión, recibe la visita inesperada e inoportuna de Agnes, quien fue su cuñada. La hermana de esa mujer que tanto daño le hizo. Ella está decidida a hablar con él sin importar el odio que él siente hacia su familia. Porque hay algo más fuerte que la motiva y es el amor que siente por su único sobrino, el cual está muriendo por una afección del corazón; por eso busca a su cuñado para rogarle que lo opere. Sin importarle que ese niño es producto de la infidelidad. Ares, confundido y molesto, aprovechará esta oportunidad para vengarse, obligándola a casarse y embarazarse antes de volver a Grecia para operar al niño.
Leer másHoy es el cumpleaños del hijo menor de Nikolas. Ha pasado un año desde que nació y llenó la casa de risas, movimiento y nuevas rutinas. En ese tiempo, la vida de todos cambió por completo y la tranquilidad que antes parecía lejana ahora era parte de cada día.Desde muy temprano, la casa se llenó de actividad. Valentina y Agnes estaban juntas para organizar los últimos detalles de la celebración. Ambas se movían por la cocina, preparando bocadillos, acomodando la mesa, revisando las decoraciones y coordinando los tiempos para que todo saliera perfecto. Entre ellas había una complicidad nacida de años de amistad, de experiencias compartidas y de un cariño profundo.La decoración era sencilla pero cálida. Globos en tonos suaves, guirnaldas de papel, una gran mesa con dulces, jugos naturales, pastel y pequeños regalos cuidadosamente envueltos. Todo estaba pensado para que los niños se sintieran cómodos y felices.Los niños corrían de un lado a otro sin prestar atención a lo que sucedía a
Esa noche, al llegar a casa, no hablaron demasiado. El cansancio físico y emocional pesaba en cada movimiento. Sin embargo, ninguno de los dos quería estar solo. Por eso se fueron a dormir junto a su hija. La colocaron entre ambos, sintiendo su respiración tranquila, escuchando sus pequeños sonidos al dormir. Necesitaban ese contacto, esa cercanía, esa sensación de familia completa.La experiencia vivida en el hospital les había dejado una lección profunda. Comprendieron que no podían dar nada por sentado. Aunque hicieran las cosas bien, aunque no se metieran en la vida de nadie, existían personas dispuestas a lastimarlos solo por maldad, por envidia o por resentimiento. Esa realidad los obligaba a cambiar muchas cosas.Mientras observaban dormir a su hija, tomaron decisiones importantes. Decidieron colocar distancia con cualquier persona ajena a su círculo más cercano. Fuera de la familia y de los amigos verdaderos, no habría más confianza con nadie, y menos aún con colegas del hospi
Cuando Agnes y Ares llegaron, se sorprendieron por la escena que encontraron en la oficina de Nicolás. La puerta estaba cerrada, el ambiente cargado de tensión, y las dos enfermeras permanecían inmóviles, sin saber qué hacer, mientras Valentina y Nicolás estaban de pie, enfrentando una situación que parecía imposible de asimilar.Ares fue el primero en reaccionar. Su expresión se endureció, pero mantuvo la calma que siempre lo caracterizaba en momentos críticos. Con voz firme, pidió a las enfermeras que se vistieran de inmediato y tomaran asiento. No permitió réplicas ni excusas. Su tono no dejaba espacio para discusiones.Las mujeres obedecieron en silencio, con los rostros pálidos y los ojos bajos. Se vistieron con torpeza, conscientes de la gravedad de lo que estaba ocurriendo, y tomaron asiento sin decir una palabra. El ambiente se volvió aún más tenso.Ares se acercó entonces a Valentina. Tomó su pulso con cuidado, observó su respiración, su color de piel y su postura. Su formaci
Cuatro meses habían pasado desde que Valentina supo que estaba esperando a su segundo hijo. El tiempo iba deprisa, tanto que casi no lograban notarlo, y ya se encontraban haciendo los preparativos en casa para la llegada de un nuevo niño. Habían comenzado por decorar su habitación y comprar las cosas necesarias. Como ambos eran profesionales de la salud, no contaban con mucho tiempo libre, por lo que preferían avanzar con calma.Esos días habían empezado a pintar la habitación con colores neutros; esta vez lo hicieron juntos y eso fortalecía el vínculo entre ambos y los hacía sentirse más unidos que nunca.Pero el trabajo no esperaba. Una llamada del hospital interrumpió su tranquilidad: había ocurrido un choque múltiple, lo que significaba una emergencia. Sin dudarlo, ambos corrieron al hospital, aun cuando no era su turno. Al llegar, todo era un caos.Personas caminando rápido por los pasillos, heridos entrando y saliendo de las salas, familiares ocupando cada rincón de la sala de e
Último capítulo