Eva
El sonido del monitor dejó de parecer una amenaza y comenzó a sentirse como un alivio constante. Un bip estable. Un ritmo pequeño y terco que decía sigue aquí.
El bebé ya estaba fuera de cirugía.
La habitación privada estaba iluminada con esa luz blanca que no es cálida pero tampoco fría, y aun así todos respirábamos como si el aire volviera después de días bajo el agua. Andrew estaba sentado en la silla junto a la camilla, aún pálido, el brazo vendado por las heridas del accidente. Su m