(Narrado por Isabella)
—¿Qué sientes por mí? —sus palabras fueron un murmullo grave, casi una amenaza disfrazada de ternura.
Lo miré, incapaz de huir de la intensidad en su mirada. Era como si sus ojos me desnudaran el alma. Y aun así, no aparté la vista.
—Siento... —tragué saliva, la voz apenas salía de mi garganta— ...que ya no sé quién soy cuando estoy contigo.
Eso bastó. Alessandro no dijo nada más. Su mano subió a mi nuca y me atrajo hacia él, fundiéndome en un beso que fue todo menos deli