Capitulo 6—Promesas y silencio.
El aire en la habitación se sentía tan pesado que costaba respirar. Cada palabra de la doctora seguía rebotando en mi cabeza como un eco imposible de callar.
“Metástasis pulmonar.”
Mi madre…. Mi fuerza. Mi refugio. Mi razón para seguir.
Sentí que el mundo se derrumbaba bajo mis pies. Todo se volvió un ruido lejano, como si mi corazón latiera en un mundo diferente al resto. Quise gritar, llorar, pedirle a Dios que cambiara las cosas… pero el nudo en mi garganta me robó la voz.
A mi lado, Ale