(Narrado por Alessandro)
La puerta estaba a un suspiro de distancia. Sus labios casi me rozaban, y el calor de su cuerpo se mezclaba con el mío, haciendo que el aire pareciera demasiado denso. Mi mano todavía descansaba en su cintura, temblando apenas al sentir su perfume mezclado con el mío. Por un instante, todo lo demás desapareció: no existía la mansión, ni la oficina, ni siquiera el mundo que nos rodeaba. Solo ella, su respiración y la mentira que ambos sosteníamos.
Un golpe suave pero fir