Mundo ficciónIniciar sesiónGio, sudoroso y sofocado, mira a Katerina con expresión maravillada y los ojos llorosos. Todavía siente las corrientes del placer recorrerle la piel y el corazón latirle agitado.
Con una sonrisa tierna, le acaricia el cabello húmedo y le besa todo el rostro de forma hiperactiva.
—Mierda, preciosa, ¡qué rico es hacerlo contigo! Es la primera vez que me siento de esta manera, a la que no le encuentro un nombre, pero que es genial. Me







