Treinta y seis

Katerina mira a Gio a la expectativa y su corazón va aumentando el ritmo de los latidos a medida que él se acerca a ella.

Gio se quita el estetoscopio del cuello y se lo pone en las orejas; a continuación, coloca la campana del aparato en el pecho de ella para simular que le escucha el corazón.

—Uy, tu pulso se ha elevado; ha de ser por la calentura y las ganas que tienes de que yo te folle rico. Dime, paciente calenturienta y sexy, ¿es eso?

Katerina se pone más roja que un tomate y baja la mir
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