Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de unos minutos, Nysa salió con las manos ensangrentadas; Reed quien la esperó en la puerta no evitó ver aquel rojo carmesí sobre sus manos, sin sentirse atraído por lo que había hecho.
—¿Se encuentra bien? —se metió la mano al bolsillo, sacando un pañuelo.—Sí, solo tuve una pequeño inconveniente —mencionóEl príncipe con bastante formalidad tomó sus muñecas levantando así sus manos y con aquel pañuelo blanco entre pureza, lo paso por los dedos de la rein






