Egipto
Palacio del faraón Thuk
Cuando el sol está en su pico más alto, y la piel bronceada y morena del faraón la rosa, un escalofrío recorre su espina dorsal, la carta puesta en una bandeja de oro resalta entre el lujo de su destinatario.
El faraón la analiza, la estudia, y luego la abre leyendo contenido con cuidado, sus indicaciones, aunque confusas por quien la remitió, deja una clara inquietud en él.
—llama al duque Horus —ordenó
Su ministro más fiel, abandono la habitación, trastornado,