Samantha
Cristian sigue mirando a Harry como si estuviera a segundos de lanzarse encima de él. Por mi parte, trato de asimilar qué demonios hace aquí, cuando se supone que le dejé más que claro que debía mantenerse lejos de mí. ¿O será que no fui lo suficientemente directa?
—¿Qué te pasa, Cristian? ¿Se te ofrece algo? ¿Qué quieres? —le suelto, cruzándome de brazos, mientras la molestia me hierve por dentro.
—Vine para que hablemos, pero veo que no estás tan ocupada —responde con tono sarcástico,