La Venganza de la Ex: Esposa del Magnate

La Venganza de la Ex: Esposa del MagnateES

Romance
Última atualização: 2026-05-25
nally  Em andamento
goodnovel18goodnovel
0
Avaliações insuficientes
6Capítulos
5leituras
Ler
Adicionado
Resumo
Índice

La noche en que Elena Rostova reunió el valor para decirle a su esposo que estaba embarazada… terminó esposada frente a toda la élite de la ciudad. Adrian Vance, el hombre que juró protegerla, la acusó públicamente de traicionar al imperio familiar. Su mejor amiga confirmó cada mentira. Y mientras los flashes destruían su reputación, Elena fue enviada a prisión: embarazada, humillada y completamente sola. Pero el verdadero infierno comenzó tras las rejas. Golpeada, abandonada y sin nadie que la defendiera, Elena perdió al bebé que jamás pudo sostener. Ese día también murió la mujer inocente que alguna vez creyó en el amor. Cinco años después, Elena regresa convertida en otra persona: hermosa, fría, peligrosa. Ya no busca justicia. Busca venganza. Y para destruir a los Vance, necesita acercarse al hombre más temido del imperio: Alexander Vance. El tío de su exesposo. Un multimillonario oscuro, dominante y veinte años mayor, capaz de arruinar vidas con una sola orden. Alexander debería ser solo una pieza en su plan. Pero la tensión entre ellos se vuelve una obsesión. Una que ninguno de los dos puede controlar. Entre secretos, deseo y traiciones, Elena descubrirá que enamorarse del hombre equivocado puede ser incluso más peligroso que odiarlo.

Ler mais

Capítulo 1

La noche en que me destruyeron

La lluvia golpeaba los ventanales de la Mansión Vance como si el cielo intentara arrancar la suciedad de una ciudad llena de millonarios y mentirosos.

Elena Rostova observó su reflejo en el cristal, con la pequeña caja blanca escondida dentro de su bolso. Sus dedos temblaban.

No de miedo. De felicidad.

Dentro de esa caja estaba la prueba de que, después de tres años de un matrimonio frío y distante, aún quedaba algo capaz de salvarlos.

Un bebé. Su bebé. El hijo de Adrian Vance.

Por primera vez en meses, Elena sentía esperanza.

—Señora Vance, los invitados ya comenzaron a llegar —anunció una empleada con una sonrisa impecable.

Elena asintió, respiró hondo y se giró hacia el salón iluminado por lámparas de cristal. La gala benéfica anual de los Vance: políticos, empresarios, celebridades… y sonrisas falsas por todas partes.

Bajó las escaleras de mármol mientras decenas de miradas se clavaban en ella. Su vestido plateado abrazaba su figura con elegancia. El cabello oscuro caía en ondas suaves.

Parecía perfecta. Pero por dentro era solo una mujer desesperada por recuperar a su esposo.

Buscó a Adrian entre la multitud. Lo encontró junto al bar, impecable en su traje negro, rodeado de inversionistas.

Tan frío. Tan distante. Tan inalcanzable.

El corazón de Elena se apretó. Hubo un tiempo en que él la miraba como si fuera el centro del universo. Ahora apenas parecía tolerarla.

Aun así, caminó hacia él.

—Adrian…

Él giró apenas la cabeza.

—Llegaste tarde.

La frialdad de su voz le atravesó el pecho.

—Lo siento —susurró—. Quería que esta noche fuera especial.

—¿Especial? —soltó una risa sin humor—. Últimamente todo contigo termina siendo un problema.

Elena sintió el golpe, pero sonrió. No esta noche. No quería discutir.

—Necesito decirte algo importante.

—Después.

La ignoró. Como siempre.

Elena bajó la mirada, intentando contener el dolor. Entonces vio a Camila al otro lado del salón.

Su mejor amiga. O al menos eso creía.

Camila llevaba un vestido rojo ajustado y una sonrisa extraña. Una sonrisa culpable.

Elena frunció el ceño. Algo estaba mal. Muy mal.

Las conversaciones comenzaron a apagarse. Un ruido metálico resonó en la entrada.

Y segundos después, varios policías irrumpieron en la mansión.

El salón quedó en silencio.

—¿Qué significa esto? —gritó un inversionista.

Elena sintió un escalofrío recorrerle la espalda.

El oficial principal caminó directamente hacia ella.

—¿Elena Rostova?

—Sí…

—Queda arrestada por fraude corporativo, lavado de dinero y robo de fondos del Grupo Vance.

El mundo dejó de moverse.

—¿Qué…?

Cámaras. Susurros. Shock.

Elena soltó una risa nerviosa.

—Debe ser un error.

El oficial mostró documentos.

—Las transferencias fueron hechas desde cuentas a su nombre.

—No… yo jamás…

Giró hacia Adrian. Buscando ayuda. Buscando amor. Buscando algo.

Pero Adrian solo la observaba. Frío. Impasible. Como si hubiera estado esperando ese momento.

Elena sintió que el aire desaparecía.

—Adrian… diles que no es cierto.

Él dejó el vaso sobre la mesa.

—Las pruebas hablan por sí solas.

—¿Qué…?

—Nunca pensé que llegarías tan lejos por dinero.

Aquella frase le destrozó el alma.

—No puedes creer eso de mí…

—Ya no sé quién eres.

Elena negó desesperadamente.

—¡No! ¡Me están tendiendo una trampa!

Entonces escuchó tacones acercándose.

Camila.

Su mejor amiga se colocó al lado de Adrian. Y él tomó su mano.

El corazón de Elena se detuvo.

—¿Qué… está pasando?

Camila evitó mirarla.

—Lo siento, Elena… —su voz tembló apenas—. Pero Adrian merece a alguien que no destruya su vida.

Elena sintió náuseas.

—No…

—Llevamos juntos casi un año —confesó Adrian sin remordimiento.

El salón explotó en murmullos.

Elena retrocedió como si la hubieran apuñalado.

—Eres mi esposo…

—Por poco tiempo.

Las lágrimas ardieron en sus ojos.

Todo era una mentira. Todo.

—¿Por qué…? —susurró.

Adrian se acercó y murmuró en su oído:

—Debiste conformarte con ser una esposa obediente.

Algo dentro de ella se rompió.

Los policías la sujetaron. Ella apenas reaccionó.

Solo podía mirar a Adrian. Al hombre que había amado más que a sí misma. Y que acababa de destruirla frente al mundo.

—Estoy embarazada…

La confesión salió entre lágrimas.

Adrian pareció sorprenderse un segundo. Solo uno. Luego su expresión volvió a endurecerse.

—Ya no me importa.

Esas cuatro palabras la mataron.

Los flashes iluminaron el salón mientras la arrastraban hacia la salida.

Humillada. Destrozada. Sola.

Cuando la puerta del coche policial se cerró, Elena tembló. Llevó una mano a su vientre.

Y rompió en llanto.

Porque acababa de entender la verdad más cruel:

Su hijo crecería con una madre convertida en criminal.

 

Mais
Próximo Capítulo
Baixar

Último capítulo

Mais Capítulos

Você também vai gostar de

Romances Relacionados

Novos lançamentos de romances

Último capítulo

Não há comentários
6 chapters
La noche en que me destruyeron
El bebé que nunca nació
El regreso de la emperatriz caída
El hombre más peligroso de la ciudad
La esposa que volvió de entre los muertos
No deberías desearme
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App