Capítulo 6: Imara.
«—¡Otra vez!
Ella tembló, apenas logrando moverse entre la tierra y la lluvia, con los pies sangrando y el cuerpo lleno de golpes. Cerrando los ojos y respirando profundamente, Imara sintió las corrientes alrededor, la estática y las luces que de tocarla, le harían mucho daño. Frente a sus ojos habían cuatro hombres. Prisioneros, esclavos del líder. Esos que hoy serían víctimas de sus dones.
Levantando las manos al frente, Imara murmuró suavemente las palabras correctas; en su dedo anular baila