Mundo ficciónIniciar sesiónLa lluvia había cesado hacía días, pero en el interior de la casa aún se respiraba el aire pesado que deja una tormenta después de arrasar con todo. Desde el incidente con la nota, Emma no era la misma. Dormía poco, se despertaba con sobresaltos y pasaba las noches con el pequeño Eugene en brazos, como si temiera que, si lo dejaba un segundo, alguien pudiera arrebatárselo.
Harry la observaba en silencio desde la puerta de la habitación. Sus ojos, antes llenos de chispa, a







