Mundo ficciónIniciar sesiónEl cielo estaba despejado y el sol de media mañana bañaba el hospital con una calidez engañosa. Violeta caminaba con paso firme por los pasillos, aunque por dentro su corazón latía con fuerza. En sus manos llevaba el sobre con los resultados de sus exámenes. Sentía las palmas húmedas, los pensamientos enredados.
Cuando entró al consultorio, la doctora la recibió con una sonrisa serena.
—Vio







