El amanecer de aquel sábado parecía distinto. El cielo sobre Londres tenía un tono de gris azulado que se mezclaba con el dorado de los primeros rayos de sol, y aunque la ciudad seguía dormida, el corazón de Violeta latía con fuerza desde muy temprano.
Era el gran día.
La competencia culinaria organizada por la empresa de Liam había llegado, y junto con ella, una avalancha de nervios, expectativas y una emoción que la desbordaba.
Frente al espejo, observó su reflejo con atención. Su cabello, re