Aeropuerto de Toronto – La Huida de los Demonios
Bajo identidades falsas, con pasaportes que los acreditaban como ciudadanos canadienses, Lucía e Iván lograron burlar los controles migratorios. Lucía, usando una peluca rubia y lentes oscuros, no mostraba rastro de dolor por la muerte de su hija; su mirada solo reflejaba la sed de supervivencia.
—Europa nos dará el anonimato que necesitamos, Iván —susurró Lucía mientras el avión despegaba hacia Madrid—. Allí tengo cuentas que el FBI no conoce.