Aeropuerto de Toronto – La Huida de los Demonios
Bajo identidades falsas, con pasaportes que los acreditaban como ciudadanos canadienses, Lucía e Iván lograron burlar los controles migratorios. Lucía, usando una peluca rubia y lentes oscuros, no mostraba rastro de dolor por la muerte de su hija; su mirada solo reflejaba la sed de supervivencia.
—Europa nos dará el anonimato que necesitamos, Iván —susurró Lucía mientras el avión despegaba hacia Madrid—. Allí tengo cuentas que el FBI no conoce.
Empezaremos de nuevo, y esta vez, nadie se interpondrá.
Iván la miró, sabiendo que su esposa ya no era una mujer, sino un monstruo consumido por la droga y el poder. El rastro de cadáveres que dejaban en América era el testamento de su paso.
Nueva York – El Regreso a la Empresa Textil Soto
María y Vladimir llegaron al imponente edificio de la textil. Sin embargo, al entrar al vestíbulo, el silencio era sepulcral. Las máquinas estaban detenidas y los pasillos, antes bulliciosos, se sentían vacíos