El Ático de Gabriela y Li-Wei – Una Noche de Paz
Tras la compra del lujoso departamento, la primera noche en el nuevo hogar de Gabriela y Li-Wei no se sintió como una huida, sino como un renacimiento. El ruido de Madrid era un susurro lejano desde el balcón que daba al Retiro.
Li-Wei encontró a Gabriela mirando las luces de la ciudad, con una copa de vino que no bebía, solo sostenía. Él se acercó por detrás y la rodeó con sus brazos, hundiendo su rostro en el cuello de ella.
—Sé que tienes mied