Moscú, Rusia – El Frío de la Traición
Vladimir aterrizó en una Moscú cubierta de nieve. Se dirigió de inmediato a la sala de juntas de su bufete de abogados, donde los inversionistas lo esperaban con rostros de piedra.
—Vladimir, agradecemos que vinieras tan rápido —dijo Yuri, el líder del grupo—. Pero los rumores corren rápido. Dicen que tu nueva inversión en la Textil Soto está manchada de sangre y deudas con gente peligrosa en México.
—Escúchenme bien —respondió Vladimir con voz de mando—. E