Madrid – El Rescate en las Sombras
Karl, apoyado contra la pared de un callejón oscuro, logró sacar su teléfono con la mano temblorosa. La herida en su costado no dejaba de sangrar. Mia, a su lado, intentaba presionar su propio brazo herido con un trozo de su camisa.
—Gabriela... por favor, contesta —susurró Karl cuando el teléfono dio tono.
—¿Karl? ¿Qué pasa? Suenas fatal —respondió Gabriela desde el ático.
—Nos emboscaron... Mia y yo estamos heridos en el callejón detrás del hotel. No podemos