Capitulo 41

La mansión Soto amaneció envuelta en un silencio solemne, como si las paredes mismas guardaran secretos. Lucía descendió las escaleras con paso lento, cada tacón resonando como un decreto. Su mirada era fría, pero en sus labios se dibujaba una sonrisa apenas perceptible: la sonrisa de quien sabe que controla el destino de todos.

—El caos ya está sembrado —susurró, observando los titulares que hablaban del pasado de María—. Ahora solo falta regar el veneno.

En el salón, los sirvientes evitaban m
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP