Después del incidente del desmayo y de un rato de descanso bajo la sombra, logré convencer a Adrián de que ya estaba lista para caminar. Mi color había vuelto, y aunque mi orgullo estaba un poco magullado por haber colapsado como una dama victoriana, me sentía con energía renovada. Quería seguir con mis planes para hoy, pero… el clima tenía otros planes.
Mientras caminábamos buscando una salida del complejo turístico, noté que la luz dorada y brillante del mediodía había desaparecido. En cuesti