Capítulo 26: Deja a Adrián Han.
—La quiero a ella —ordenó el hombre con una voz áspera y grave que no admitía discusión, señalando a Valeria con un mentón anónimo.
Las palabras flotaron en el aire enrarecido, pesadas y letales. ¿A mí? ¿Por qué? El pensamiento de Valeria era un torbellino de confusión y terror puro.
Fue entonces cuando Karla reaccionó. Su personalidad extrovertida y ferozmente protectora estalló, superando el shock inicial como un volcán. No lo pensó dos veces. Con un grito gutural de rabia y miedo, arrojó la