Capítulo 107:El refugio de las luces rojas.
El bar se llamaba "La Guarida", un local clandestino en un sótano del centro, donde el aire olía a tabaco, cerveza barata y libertad. Valeria estaba sentada en una de las mesas del fondo, con la pintura de las paredes desconchada y una luz roja parpadeante que le bañaba el rostro. Ya no quedaba rastro de la "Señora Han". Se había soltado el cabello, se había quitado la chaqueta de cachemir y solo quedaba ella, con su blusa de seda arrugada y una mirada que buscaba desesperadamente hundirse en e