16. La Verdad Entre Sombras.
Me quedé completamente en silencio. ¿Qué más podría decir ante aquella afirmación que el hombre había dicho? Que me iba a proteger, que me iba a respetar.
Probablemente era una mentira, tenía que ser una mentira. Lo único que quería era llevarme a la cama, embarazarme y convertirme en una incubadora, así como lo había hecho hacía tantos años. Era lo único que quería de mí, e iba a endulzarme el oído hasta conseguirlo.
Pero ahora tenía la excusa de que yo nunca había estado con un hombre y que m