-¡Dios! ¿Qué diablos acabas de decir? - pregunté, agarrándolo fuertemente de la camisa.
Mis brazos temblaban de ira mientras ésta recorría mi cuerpo tensionándolo. Anhelaba golpear a An por lo que había hecho. Conocía a mi madre, sabía cómo era. Ella no dejaría pasar una noticia como esa. Tendría que hablar con ella pronto.
-Lo lamento, Khal. Estaba ebrio y ya sabes que hago tonterías... - respondió balbuceando sin sentido - lo siento.
- ¿Sabes qué? Estoy agotado, malditamente cansado - dije fi