Al tercer timbre, ella contestó.
- Khalam, veo que finalmente recuerdas que tienes madre - dijo con su característica soberbia. Aunque hubo una época en la que era diferente. Amorosa, tierna, una madre cariñosa. Lamentablemente, el resentimiento hacia mi padre había alterado muchas cosas en ella.
- Madre, ¿cómo estás? Espero que estés bien de salud - respondí sin dejarme afectar por sus comentarios - Cuando regrese, ¿te gustaría que almorzáramos juntos?
-No lo sé, debo hacerme un control médico