Ante la sorprendente revelación de An, no pude contener mi asombro:
-¡Oh, por Dios!- exclamé-Espera, ¿estás seguro de lo que estás diciendo?
An prosiguió con su relato, aun visiblemente afectado por la noticia.
-El conserje me comentó que Mica salía apresuradamente durante varios días, luciendo pálida y con ojeras. Hace dos días, escuchó a Misha reprenderla por algo que parecía no debería hacer en su estado.
Tratando de comprender la situación, pregunté.
-Pero eso no significa necesariamente na