Capítulo 64 — La colisión
El aire en el penthouse se había vuelto eléctrico, cargado de la estática de verdades que quemaban y secretos que ya no eran secretos. Dante se movió primero, acortando la distancia que aún los separaba con la urgencia de quien busca en el otro una redención que no se encuentra en las palabras. Sus manos, se aferraron a Ivanka, no con la suavidad que ella conocía, sino con una posesión eléctrica.
Él la levantó con facilidad, depositándola sobre el sillón de cuero. El co